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miércoles, 4 de marzo de 2015

SUSHI VEGANO FIT

Realmente no tiene comparación. Lo hecho en casa es distinto, ¡y encima fácil! No tiene ingredientes animales y a diferencia de todos los convencionales es lo super ‪natural, ‪saludable‬ y‪ nutritivo‬; sin azúcares, salsas, aceites raras, frituras ni aditivos. La base de cada roll es alga nori, ‪‎arroz‬ yamaní (proteína con aminoácidos esenciales completos) y verduras crudas y cocidas. El‪ limón‬ y sésamo tostado le brindan un sabor único. Además, acompañarlo con vegetales crudos tipo ensalada ayuda a que sea un plato equilibrado.



Vas a necesitar:
(para 3 rolls - 24 piezas aproximadamente)

3/4 taza de arroz yamaní cocido
3/4 taza de lentejas cocidas
1 diente de ajo picado
1 zanahoria horneada cortada en tiras
1/2 berenjena cruda cortada 
1 zapallito mediano horneado y cortado
2 tallos de apio horneados
1 cda de levadura nutricional 
3 planchas de alga nori
1/2 sobre de stevia
C/n de jengibre rallado
Jugo y ralladura de limón
Condimentos: Sal marina, pimienta, comino, entre otros.
Extras: sésamo tostado.

*Tanto los vegetales para rellenar y condimentos son a gusto y piacere de cada uno, 

Procedimiento: 
Licuar/procesar/mixear las lentejas con el arroz, levadura nutricional, stevia y condimentos que a vos más te gusten. No olvidar el jengibre y jugo de limón, son los pilares del sabor. 

Disponer la mezcla y todas las verduras en la mesada. Arriba de una esterilla o individual (como el de la foto), colocar una plancha de alga nori. Esparcir arroz con un tenedor o cuchara e ir acomodando los vegetales. 

 









Con paciencia, amor y cuidado (muy importante en la cocina), comenzar a hacer los rolls, ayudándose con el mismo individual y con las manos. Mojar el extremo de plancha de alga nori opuesto a nosotros para que pueda pegarse. 

Va a quedar así:                         

Guardar en la heladera por media hora para que tome un poco de frío. Cortar las piezas con un cuchillo tipo serrucho afilado (importante) y limpiar cada vez que se procede a cortar (muy importante).


¡A HACERLO Y DISFRUTARLO!
NO SE VAN A ARREPENTIR. 

lunes, 2 de marzo de 2015

HAMBURGUESAS VEGANAS DE LENTEJA Y CEBADA

Combinación perfecta: legumbre y cereal. Sólo de esta manera obtenemos todos los aminoácidos esenciales completos. Por una lado la lenteja y por otro la cebada perlada, ese cereal que por momentos olvidamos y que está lleno de propiedades y beneficios. Además, para brindarle sabor le podes agregar vegetales, en este caso tiene cebolla, repollo morado y ajo... ¡una bomba de sabor! Ideales para acompañar con una fresca ensalada. 

HAMBURGUESAS VEGANAS DE LENTEJA Y CEBADA
(con cebolla, repollo morado y ajo)
Vas a necesitar: 
(para 6 unidades aproximadamente)

1 taza de lentejas hervidas
1 taza de cebada cocida
1 cebolla mediana
200g de repollo morado cortado en tiras
2 cdas de linaza
1 diente de ajo picado
1 cda de levadura nutricional (opcional)
Sal, pimienta y condimentos al gusto 

Saltear la cebolla, el repollo y el ajo picado colorado en sartén previamente aceitado o rociado con rocío vegetal. Condimentar y cocinar hasta que los vegetales queden tiernos. Reservar.

Mezclar la lenteja, cebada, linaza, levadura nutricional y condimentos. Incorporar el salteado. Mixear toda la mezcla hasta obtener una espece de puré consistente (no tienen que desarmarse por completo los ingredientes).

Dejar reposar en la heladera por 30 minutos o 15 en el freezer. Luego, armar las hamburguesas y conservarlas en freezer. 

*Para cocinarse en horno o sartén, sacar directamente en el momento y ponerlas sobre una superficie caliente. Dorarlas 10 minutos de cada lado. 

sábado, 28 de febrero de 2015

NO SÓLO ES ANIMAL: VARIEDAD DE 'CARNES VEGETALES'

Si de informarse, conocer, experimentar y probar se trata, la variedad de opciones y alternativas en la alimentación vegetariana/vegana es todo un desafío... ¡y uno muy lindo!: sí, porque crecimos creyendo que si de carnes se habla, sólo existen las animales; y la realidad es otra. Sí, porque existen sustitutos y reemplazantes vegetales que nada tienen que envidiarle a un bife de chorizo o a un filet de pollo o merluza. 

Seitán: se elabora a partir de la harina de trigo, más precisamente del gluten del trigo. Se realiza un proceso de lavado que elimina la harina y deja únicamente el gluten, su proteína. Por lo tanto, lo convierte en un alimento proteico (24g cada 100g de seitán).

Además, resulta más digestivo que las carnes animales, no contiene azúcar, es bajo sodio, calorías y grasas (factor que lo hace recomendable en personas que padecen colesterol alto). Y por sobre todo, ¡muy sabroso! Puede consumirse como bife, matambre, rellenarse, embutido, entre otros. No apto para personas celíacas o con intolerancia al gluten. 





Soja texturizada en todas sus variedades: derivado de la soja que se obtiene a partir del
proceso de secado y deshidratación del grano, dejando así la concentración máxima de proteína posible (53% en su peso). Se presenta en diversas formas: fina, gruesa, láminas, entre otras. Su sabor versátil y textura se asemeja a la conocida 'carne picada' y puede utilizarse en recetas como: bolognesas, guisos, albóndigas, croquetas, hamburguesas, entre otras. 

Tempeh: originario de Indonesia, se elabora a parte del grano de soja cocido y fermentado con un hongo llamado Rizhopus oligosporus. Además de la proteína propia de la soja, contiene otros beneficios gracias a su proceso de elaboración: fibra, bajo en sodio, vitaminas del grupo B y B12, contiene magnesio y cobre, que lo transforma en un alimento antioxidante. Puede cocinarse como bife, en cubos, salteado, al horno, entre otros. 


Tofu: el conocido 'queso de soja' de origen japonés, se consigue al procesar los granos de soja y el coagulado de la leche de la misma. Se trata de otro alimento rico en proteínas, de fácil digestión, posee un alto contenido en calcio, hierro y potasio. Ademas, reduce los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre ya que no contiene grasas saturadas. El aporte calórico es considerablemente menor al de cualquier queso con derivados animales. Su sabor es neutro, por lo tanto debe marinarse previamente con ingredientes salados o dulces. Se utiliza en woks, salteados, rebozado como milanesas o bifes, relleno de tartas y tortas, entre otros. 

Hamburguesas de legumbres y cereales: lo ideal supone combinar legumbre con cereal en cualquier preparación, ¿por qué?, a diferencia de las proteínas animales, las vegetales no cuentan con todos los aminoácidos esenciales necesarios y por eso necesitan ser combinadas. El problema se resuelve fácil: fusionar las legumbres (deficientes en metionina, les sobra lisina) con cereales (deficiente en lisina y ricos en metionina). Ejemplos: lentejas con arroz integral, lentejas con cebada perlada, lenteja y avena, arvejas con mijo, garbanzo con cous cous, entre otros. Si vas a elaborar hamburguesas, croquetas, albóndigas o milanesas, ¡no olvides hacer esta super combinación! (también le podes incorporar algún vegetal).

lunes, 23 de febrero de 2015

Hamburguesas de quinoa, avena y sésamo con aderezo caprese raw

Quinoa es sinónimo de oro con la diferencia de que este grano es sabroso. Ha sido utilizado como alimento para astronautas por su funcionalidad, calidad y propiedades. Y eso es porque se compone por hidratos de carbono (complejo), fibra, y un 65% proteína, gran cantidad de Omega 3, bajo contenido en grasas y libre de gluten. Se lo conoce como cereal pero en realidad no lo es, por lo que se lo considera un "pseudocereal" por su similar composición y cocción. Para más información visita este artículo

Entonces, ¡debemos comer más quinoa! y para eso les traigo esta rica, fácil y nutritiva receta. Está compuesta por todos los macronutrientes: carbohidratos (quinoa y avena), proteínas (quinoa) y grasas buenas (semillas de sésamo). De yapa, un aderezo raw (vivo, no tiene cocción) para que intensificar el sabor. 

HAMBURGUESAS DE QUINOA, AVENA Y SÉSAMO
ADEREZO CAPRESE RAW



Vas a necesitar: 

Para las hamburguesas:
(2 unidades medianas)

1/2 taza de quinoa cocida
2 cdas de harina de avena
1 cda de semillas de sésamo integral tostadas y molidas (¡IMPORTANTE! que sea de esta forma para aprovechar todos sus beneficios y sabor)
1/2 diente de ajo picado
1 cdita de ají verde picado (o pimiento, lo que tengas)
Sal, comino y jengibre

Cocinar la quinoa (lavarla y enjuagarla cinco veces, luego hervirla por 15 a 20 minutos). Retirarle la mayor cantidad de líquido y mezclar con los demás ingredientes. Reservar en la heladera por media hora. 
Dorar por 10 minutos de ambos lados en sartén u horno en una superificie levemente aceitada o con rocío vegetal. 

Para el aderezo:

1 tomate chico, 1/2 grande o 5 cherry
c/n de hojas de albahaca fresca

Cortar los tomates y la albahaca. Licuar. Si se desea, agregar sal pero es mejor disfrutar el sabor natural. 

viernes, 20 de febrero de 2015

Aprovechemos el garbanzo: Fainá con remolacha, espinaca y portobello

Para no caer en la monotonía del poroto entero, de la típica ensalada con garbanzo o simplemente una lata que tenemos en la alacena, ¿qué mejor manera de sacarle provecho a esta fantástica legumbre que haciendo un fainá rico, colorido, saludable y liviano a la vez? Carbohidratos, proteínas, grasas buenas y vegetales en un sólo plato. 

La base de esta preparación originaria de Génova pero que se ha expandido por todo el mundo, está elaborada con harina de garbanzo -el garbanzo molido-. Por arriba se le pueden combinar infinidades de vegetales o también comerse solo; en este caso, la protagonista es la remolacha rallada, espinaca y hongo portobello. Cabe destacar que esta receta es apta para personas celíacas o con intolerancia al gluten. 

FAINÁ CON REMOLACHA, ESPINACA Y PORTOBELLO

Vas a necesitar: 
(1 unidad de 18 a 20 cm - 1 porción)

Para la base:
50g de harina de garbanzos
1 cda. de aceite de oliva
1 cda. de salsa de soja
100cc de agua
Sal, pimienta, comino y especias (la que te gusten y tengas)

Para la cubierta:
1/2 remolacha cruda
1/4 taza de espinaca hervida
1 hongo portobello grande cortado en cubos
c/n de jugo de limón
Condimentos (curry queda espectacular)

Mezclar todos los ingredientes de la base y dejar reposar por una hora. En una sartén antiadherente, rociar con rocío vegetal o aceitar levemente y calentar. Verter la mezcla y cocinar a fuego mínimo. Cuando los bordes se despeguen estará listo para darlo vuelta y dorar del otro lado.

Desmoldar y armar: remolacha rallada cruda, espinaca y portobello cortado. Condimentar con jugo de limón y especias. 

¡A comer!

sábado, 14 de febrero de 2015

#LowCarb y sin TACC: Tortita cremosa de calabaza, espinaca y tofu

¿Por qué #LowCarb? la respuesta es baja en carbohidratos. No se trata de eliminar este grupo de macronutrientes, sino elegir los adecuados -los complejos- y en el momento justo: se recomienda consumirlos en las primeras tres comidas del día (desayuno, merienda de media mañana y almuerzo) ya que estos proveen toda la energía para afrontar nuestras actividades y a la vez nos mantienen satisfechos. Por eso, en la merienda de la tarde y cena es aconsejable consumir mayormente proteínas y grasas buenas ya que nuestro metabolismo se vuelve más lento ya que se prepara para descansar. Para más información sobre el tema, comparto esta nota escrita por Sascha Fitness. 

En esta oportunidad les presento una opción para una cena completa y rica a la vez. La receta en sí y la guarnición tienen todo lo necesario para cubrir nuestras necesidades ya que se compone principalmente de vegetales cocidos y crudos, tofu, harina de almendras y semillas. Además, resulta adecuada para personas celíacas o con  intolerancia al gluten. 

TORTITA CREMOSA DE CALABAZA, ESPINACA Y TOFU





Vas a necesitar: 
(para una unidad - una porción)

1/2 taza de calabaza horneada
1/4 taza de tofu pisado (previamente marinado en salsa de soja)
2 cdas. de harina de almendras (molidas) 
1/2 diente de ajo picado
Condimentos: sal, pimienta, canela, comino, jengibre 
Para la guarnición: lechuga o cualquier verdura de hoja verde y mix de semillas tostadas. 

Mezclar en un bowl los condimentos y especias: sal (¡poca!), pimienta, canela y comino y jengibre (rallado o en polvo). Espolvorear sobre la calabaza y hornearla al mínimo durante una hora o hasta que esté muy tierna. Esperar que se enfríe y armar un puré. Reservar.  

Hervir la espinaca y escurrirla hasta sacarle la mayor cantidad de agua. Reservar. 

Comienza la fusión. Incorporar todos los ingredientes: puré de calabaza, espinaca escurrida, tofu pisado, la harina de almendras y el ajo picado hasta lograr una mezcla homogénea.

Llevar a un molde y hornear por 20 minutos en horno fuerte (200°).

*¡No tires la cáscara de la calabaza! Podes separarla de la pulpa, cortarla en tiras y hacer chips como lo de las fotos, ¿cómo? horneándolos por 10 minutos en una placa.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Estrella de tres ingredientes: espinaca, chía y ajo

Cuando digo tres ingredientes y lo resalto en negrita y cursiva es porque resulta increíble que con tan poco se pueda lograr un plato tan rico, fácil, práctico, sano y consciente a la vez. En este caso, los tres protagonistas son la espinaca, chía y ajo. A los condimentos no los cuento porque eso a gusto de cada paladar, se lo agregas vos. 

Si por alguna razón te cuesta consumir espinaca, ya sea porque te parezca aburrida, amarga o simplemente no sea de tu agrado, con esta preparación vas a cambiar de opinión seguramente. Al igual que con las semillas de chía -que a veces se complica consumirla en agua o en cucharadas-, es un complemento recargado de las grasas 'buenas' que necesitamos ingerir día a día. 

ESTRELLA DE ESPINACA, CHÍA Y AJO

Vas a necesitar:
(para 1 unidad - molde de silicona 16 cm aproximadamente)

1 taza de espinaca cocida (hervida)
1 cda. de semillas de chía
1/4 taza de agua
1/2 diente de ajo picado 
Condimentos que usé: sal, pimienta, nuez moscada y jugo de limón

IMPORTANTE: escurrir muy bien la espinaca una vez cocida. Dejar reposar durante una hora la chía más el agua para que aumente su volumen y cumpla de función de ligue. 

En un bowl, mezclar la espinaca, chía remojada y el ajo picado. Condimentar.

Si se hace en molde de silicona no hace falta aceitar, pero si se utiliza uno de metal, placa o teflon, aceitar previamente para que no se pegue. Esparcir la mezcla y llevar a un horno medio por 15 minutos o hasta que se seque y despegue de los bordes. Luego desmoldar y servir. 

*Si no tenes molde, podes hacerlo tipo torreja, croqueta, milanesa o hamburguesa en el mismo horno o sartén. 
*También le podes agregar tofu o frutos secos para sumar proteína. 

viernes, 6 de febrero de 2015

Para no parar: Polvorones energéticos de naranja y coco

No tenía ganas de hacer una receta de polvorón convencional que contenga harina de trigo ni tampoco hacer una galleta con avena sola. Quería variar y buscarle alguna opción distinta para no aburrirme. Entonces, abrí la alacena y luego me dirigí hacia la heladera. Pensé, recalculé y ¡se me encendió la lamparita! (y no me arrepiento porque salieron espectaculares).

Llamé "energéticos" a estos polvorones porque resultan indicados para lograr un desayuno completo o una comida para post entrenamiento. Pero, ¿por qué? porque están hechos a base de avena y 'harina' de frutos secos: desde nueces hasta avellanas y pistacchios (lo que tengas en casa). Además, contienen coco, naranja y están endulzados con stevia. Tienen una textura tierna y suave, se deshacen en la boca... ¡deli deli! 

POLVORONES ENERGÉTICOS DE NARANJA Y COCO 



Vas a necesitar: 
(12 a 16 unidades)

1 taza de avena instantánea
1/2 taza de (lo que tengas de) frutos secos
2 cdas. de coco rallado
Ralladura y juego de 1 naranja 
2 sobres de stevia
1 cdita. de esencia de vainilla
1 cdita. de polvo de hornear
c/n de leche vegetal (la que tengas) o agua

Precalentar el horno a 180 - 200°.

Con un mixer o procesadora, moler los frutos secos y avena hasta que se forme una harina. En un bowl, mezclar estos dos ingredientes con la stevia, coco rallado, polvo de hornear y ralladura. Reservar.

Diluir la esencia en el jugo de naranja y agregarlo a la mezcla de los secos. Según lo necesite, agregar más agua (tiene que quedar una masa quebradiza pero manipulable).

Dar forme de polvorones a la masa y llevarlas a un horno fuerte durante 20/30 minutos en una placa levemente aceitada (poquito, para que no se peguen) o con papel manteca.

¡A comer(los)!  

sábado, 31 de enero de 2015

Del 29 y sin TACC: ñoquis de zapallo con salteado de repollo colorado

La historia o cultura dice que los días 29 de cada vez se come ñoquis. En ocasiones como esta y tratándose de un plato tan rico y sabroso, es considerable no contradecir ese patrón cultural y seguir su curso; por lo tanto, ¡disfrutemos de los ñoquis del 29! 

Esta receta se adapta no sólo a cualquier paladar sino también a aquellas personas que por una razón u otra no toleran o no consumen gluten. Aún así, resulta creativo y divertido probar alternativas no convencionales dentro de la cocina y (como siempre repito) descubrir nuevos sabores, texturas, aromas y demás. 

ÑOQUIS DE ZAPALLO CON SALTEADO DE REPOLLO: 


Vas a necesitar:
(para dos porciones aproximadamente)

Masa: 
1 taza de harina de arroz (siempre vas a necesitar un poco más para la mesada)
1/4 taza de fécula de maíz
300g de zapallo (también se puede utilizar calabaza)
c/n de agua
Sal, pimienta y nuez moscada

Salteado:
1 1/2 taza de repollo colorado cortado en tiras (como comúnmente se consume en ensaladas)
1 diente de ajo picado
1/4 taza de salsa de soja
c/n de jengibre
c/n de agua
Sal, pimienta y el condimento que más te guste

Primer paso: hornear el zapallo hasta que esté cocido, seco y tierno. Dejar enfriar (¡importante!) 

Segundo paso: en un sartén calentar agua. Cuando rompa hervor, agregar el repollo, tapar y dejar cocinar por 10 minutos. Luego, bajar el fuego, destapar y agregar los ingredientes restantes del salteado. Mezclar y cocinar lentamente sin tapa para que evapore. Una vez tierno el repollo, tapar nuevamente y reservar. 

Tercer paso: en un bowl mezclar la harina de arroz con la fécula, sal, pimienta y nuez moscada. Hacer un pué con el zapallo y quitar el líquido restante. Incorporar a los secos hasta que se forme una masa. Si llegase a costar que se incorpore, agregar agua. Amasar hasta que se forme una masa tierna pero firme. Llevar a la heladera por 30 minutos o al freezer por 15.

Cuarto paso: en un cacerola, poner a hervir suficiente agua con sal. Mientras, volcar el bollo en la mesada y armar los ñoquis: a partir de pequeñas bolitas a las que se les puede dar forma de ñoqui con un tenedor o simplemente hervirlos así cuando ya rompió hervor. En este momento, calentar el salteado a fuego bajo. Cuando estén listos, los ñoquis subirán a la superficie y se pasarán al sartén del salteado con una espumadera para que no desarmen ni pegoteen. Mezclar todo suavemente para fusionar sabores y servir.  

viernes, 30 de enero de 2015

Elganadores: Zapallo Kabocha

Quién no se preguntó reiteradas veces cuando entró a una verduleria, visita ferias, miró programas de cocina por televisión, ¿cómo puedo cocinar, comer y disfrutar el conocido zapallo? Sí, ese que nos hace acordar al carruaje de la Cenicienta o que la mayoría de las veces es empleado despectivamente como envase o ¿recipiente? para servir comida y presentarla arriba de una mesa, como una especie de olla masiva. 

Desde este punto de vista, lo tenemos (o por lo menos yo lo tenía) relegado de mi cocina y alimentación diaria hasta que me ganó la curiosidad y opté por incluirlo en la compra diaria. Cuando lo posé sobre la mesada observé la cantidad de semillas, color y textura... quedé fascinada. Quería comerlo de forma sencilla para apreciar el sabor de la manera más natural posible; entonces, lo corté en cuartos, condimenté con especias y horneé. Sentí ansias. Lo presenté con vegetales crudos en mi plato. Lo probé... y me enamoré. 

Antes que nada, encuentro preciso comentar algunas características del mismo. En cuanto a su cultivo, lo único que especificaré es que se trata de un cultivo anual de invierno, para más información recomiendo visitar este sitio. El mayor uso se registra en en la cocina oriental, dentro de la población japonesa, en el resto del mundo se usa como reemplazante de la convencional calabaza. Su sabor es diferente al resto de las variedades: más intenso pero suave y tierno a la vez. Además de recipiente u olla, puede hornearse, asarse o simplemente hervirse y comer en trozos con alguna guarnición, como puré, sopa o como la creatividad de cada uno permita. 


En mi caso, trato de no cargarlo con demasiados complementos. Me gusta que sea el protagonista del plato y por eso lo marino antes de cocinarlo, acompaño con alguna salsa (salada o agridulce) o queso vegetal y como no puede faltar, verduras crudas. Como ejemplos viables, les comparto algunos de mis platos en donde el 'Kabochita' se lleva todos los premios. 





Nevado: horneado y con una exquisita crema blanca de albahaca (hecha a base de leche de avena). Además, utilicé levadura en copos para brindarle más sabor aún con unos tomates Ruf crudos (que también se nevaron). 














Con hierbas y algo más: también horneado con especias y hierbas de la huerta (romero, orégano, curry, páprika). Ensalada: zanahoria, cerezas y pasas de uva, condimentado con un toque de ralladura de limón.














Agridulce: hervido y luego asado. Previamente marinado en vinagreta de ajo y pasas de uva, el toque especial lo brinda el queso de mandioca gratinado. Se acompaña con ensalada de espinaca fresca y tomates. 














Con lluvia de frutos secos y semillas: marinado en vinagreta de jengibre y luego horneado. Por arriba un gratinado de queso de mandioca con mix de semillas tostadas (incluidas las del mismo zapallo), especias, hierbas y nueces. La parte cruda del plato se basa en espinaca y rúcula. 














sábado, 24 de enero de 2015

¿Qué puedo cocinarme hoy?: ideas fáciles para días difíciles

Ya sea por trabajo, actividades diversas o simplemente por falta de ganas, no siempre la voluntad de pensar, planificar y cocinarse cotidianamente está presente. Pero, ¡no te preocupes ni desesperes! Comparto algunas ideas para que tus comidas sigan siendo igual de ricas, nutritivas y creativas sin mucho esfuerzo, tiempo ni ingredientes. 

EL PLATO DE VEGETALES
¿Quién puede resistirse?


Lo que nunca debe faltar es el color y ¡en este plato los tenemos a todos (o casi)! Consta de una variedad de verduras crudas que va desde lechuga, rúcula, repollo colorado y zanahoria con dados de tofu marinados y cebolla asada. Cualquier condimento o aderezo le queda perfecto. 
Lo que protagoniza a este plato es el paté de palta y ajo, un toque distinto. Además, incluye berenjenas asadas, zanahoria y rúcula. Como condimento, la salsa de soja tornará más sabor aún.
Novedosa, fácil y práctica manera de cocinar el brócoli: hornearlo. La textura quedará tierna y crocante a la vez haciendo así que intensifique su sabor. A eso le suman los dados de zanahoria asada y la parte cruda del plato se basa en una ensalada con 'topping' incluido: alcaparras, frutos secos, semillas de zapallo, páprika, alga kombu, y levadura en copos. Para lograr un buen condimento no hace falta más que dos o tres cucharadas de jugo de limón. 









TOFU DE MI VIDA
Historia de una pasión...


Cortá y a la mesa: corta cebolla, ajo, zanahorias, berenjenas, repollo colorado y lo que te apetezca o tengas en tu heladera y doralo/salteado junto con dados de tofu marinados. Usa perejil, otra hierba u especia para hacerlo más delicioso. 
¡Las milanesas más fáciles y rápidas!: de tofu, previamente marinadas y luego rebozadas con harina de garbanzo. Ideal para acompañar con cualquier tipo de ensalada, en este caso, tomate y choclo... de verano. 















ARROZ QUE TE QUIERO YAMANÍ
El de siempre. 


Opción caliente: hojas de repollo colorado asado (sí, soy fan de esta veriedad) con un risotto express de arroz yamaní y champignones por arriba. Salsa de soja, ajo y semillas de sésamo para hacerlo más "cool". 








Opción fría (ideal para llevarla en tupper al trabajo/facultad): ensalada de lechuga, apio, manzana verde, arroz yamaní y frutos secos. Codimentala con limón y curry. 
















LOS COLADOS
El zapallo y la polenta.


Zapallo hervido o asado con las especias que más te gusten para darle todo el sabor posible. Ensalada agridulce de zanahoria, cerezas y pasas de uva. Imposible decir que no. 








                                                                                                                                                                                                                                                



¿Te sobró polenta de la noche anterior? Untá con una fina capa de la misma la placa que tengas y horneala por unos minutos. Acompaña estos 'Crujis' con una ensalada fresca (queda muy sabroso con rúcula y ajo asado). 

martes, 23 de diciembre de 2014

Para vos será lechuga y tomate, para mí es creatividad


Así como a un reconocido abogado le pueden preguntar si en su trayectoria 'acordó' fraudulentamente alguna cuestión o a un gendarme si alguna vez aceptó una coima; más allá de cualquier pensamiento, ideología, forma o filosofía de vida, si no consumís carnes animales y/o materias primas con derivados de los mismos, seguramente fuiste víctima de la ignorante y trillada pregunta o frase: ¡¿Vos vivís a ensaladita de lechuga y tomate?!

En ese momento, habrás optado por contestar un 'no' rotundo o simplemente sentirte ofendido. Pero por el contrario, lo más saludable tanto para la persona indignada por la lechuga y tomate y para tu propia paciencia es comentar y explicar que no es así, que gracias a la naturaleza, el planeta cuenta con infinitas opciones para llevar a cabo una alimentación consciente, libre de sufrimiento, nutritiva y muy creativa. 

Por eso, en este caso nos centraremos en el último punto nombrado: la creatividad. La cantidad de verduras, frutas, legumbres, granos, semillas, algas y centenares de superalimentos que existen son verdaderamente inconmensurables y la persona que se lo propone, puede sacarles provecho y utilizarlos de la mejor manera. Hace tiempo escuché a un vegano comentar: "Desde que no consumo nada de origen animal me volví un experto en la cocina".  No sé si "experto", pero experimentado e innovador no tengo duda alguna. 

Desde pequeño, lo más probable es que te hayan inculcado casi como un principio esencial de nuestra existencia que la leche viene pura y exclusivamente de la vaca. Todo cambia cuando te das cuenta por voluntad propia de que, gracias a mamá Tierra, también disponemos de leche de almendras, leche de soja, leche de avena, leche de maní, leche de semillas y variantes para reemplazar esa antigua (y errada) leyenda urbana. Ni que hablar con los quesos vegetales, ¿quién no tuvo la curiosidad y las ganas de hacer con sus propias manos un queso alguna vez? El hecho de saber que con unos pocos ingredientes, una olla y un recipiente lo podes tener listo en tu casa en menos de cinco horas suena emocionante, por lo menos para mi.

Desde mi propia experiencia, nunca pensé encontrar algo tan original, completo y rico como el seitán. Siempre afirmo que no vivo de ensalada, tampoco de carne, pero sí de seitán. Y creo que es uno de los platos que genera más curiosidad entre la gente que no lo conoce: "¿Eso se hace con harina?", ¡increíblemente sí! y lo destacado son las propiedades que posee proveniente de la misma proteína del gluten, transformándolo no sólo en "la carne vegetal" sino también en un alimento nutritivo. 

Si haces una breve y simple reflexión, existen más hamburguesas y milanesas de tipo vegetal que animal: de soja, garbanzo, lentejas, mijo, cebada, arroz yamaní, quínoa, entre otras. Las legumbres, cereales y granos son los protagonistas y mezclados con verduras o fusionados entre si brindan una gran cantidad de opciones a la hora de hacer volar la creatividad en nuestra mente y salir de las impuestas de manera obligada por la sociedad y grandes cadenas de restaurantes de comida rápida. 

A modo de resumen, por imposición también te habrán interrogado al estilo ser humano - extraterrestre con cuestiones como: '¿Helados vegetales?', '¿Cómo haces para unir los ingredientes sin el huevo? Es imposible', '¿Comés algas?', '¿Qué es eso raro de la comida RAW?', '¿Soja texturizada, de dónde sale?',  '¿El alpiste no es para pájaros?' y muchas otras más. Tranquilidad, convicción y amor al responder: 'Para vos será lechuga y tomate, para mi es creatividad'.


lunes, 15 de diciembre de 2014

La decisión más difícil de comunicar: "Dejé de consumir carnes"


Quizás sea más sencillo y ¿aceptable? contar que ahorcamos o incineramos a algún familiar cercano, que robamos millones de dólares de un banco sin necesidad alguna, que formamos parte de un grupo de Al Qaeda o tal vez confesarle a nuestra pareja que le fuimos o somos infiel. Imaginemos la situación: la persona que lo anuncia con algún familiar, amigo, vecino, conocido, quien sea; si estamos en nuestra propia casa, el escenario es el comedor de la casa, sentados uno frente al otro o si no la habitación de tu mejor amigo, la vereda, entre otros. De fondo suena música de suspenso y entre los reunidos surgen miradas de desconcierto pero al mismo tiempo desafiantes... toda una película. Ahora, la pregunta es ¿qué es lo que ha hecho que algo tan normal se piense así aunque sea por un momento? Suena a la preparación de una especie de ritual satánico. 

Una de las frases que un alto porcentaje de padres y madres nunca quisiera escuchar de la boca de su hij@ es "Má, Pá... no voy a comer más carne". Tal cosa se transforma en un miedo infundado por parte de los progenitores al igual que siglos atrás lo era tener hijos sin casarse, decirle a tu padre -el abogado o médico más prestigioso del pueblo- que cuando terminaras el colegio querías estudiar Bellas Artes o, hasta no hace tantos años, expresarle a mamá y papá que te atraían personas del mismo sexo.

Nuestra cultura plagada tanto de creencias, costumbres y modos de vida valiosos pero así también superpoblada de estigmas y cuestiones que no deben ¿respetarse? al pie de la letra, nos inunda y  hace sentir como los subversivos del modelo actual. Por otro lado, discutimos y peleamos por nuestros derechos: de expresarnos, de opinar distinto o actuar de determinada forma siempre y cuando se respeten ciertas normas morales. Está claro que lo cultural influye, pero... ¿la diversidad de pensamientos o ideas no es también una característica de la misma sociedad? 

Después de "la gran noticia", llega la innumerable lista de preguntas, teorías o conclusiones pelotudas incoherentes sin fundamentos de las cuales siempre dudamos si están dirigidas a nosotros mismos con buenas (por desconocimiento absoluto del tema) o por malas (en calidad de ofensa hacia el prójimo) intenciones. Algunas pueden ser: 

El padre y/o madre: 'Hij@, ¿estás bien? ¿qué es lo que te pasa o molesta? ¿sos feliz? ¿no queres una consulta con un psicólogo?'  

El/la herman@: '¿Mijo? ¡eso es para pájaros!'

El abuelo: 'Pero nen@, ¿cómo no vas a comer carne? la vaca, el pollo y todos esos animalitos se hicieron para eso.' 

La abuela: 'Mi tesorito, ¿por qué no vas a tomar leche de la vaca? ¿¡no ves que si no explota la pobre!? lo mismo con la gallina que tiene que poner los huevos sí o sí' 

El tío: 'Ehhh, ¡no me vas a decir que no vas a comer la costillita jugosa que te hago!' 

La tía (preocupada): '¿Las proteínas de dónde las sacas?'

El/la prim@: '¿Leche de almendras?... ¡qué asco!' 

La/el sobrinito: Pero tí@, ¿a las plantitas no les duele también?

L@s amig@s (aparentemente incondicionales) se dividen según el sexo de la persona a la cual creen 'loca':

Si sos hombre: 'sos un puto'
Si sos mujer: '¡histérica!', '¡anoréxica!', '¡bipolar!' o simplemente, no sabes por dónde canalizar tus inquietudes. 

Por supuesto, existe otro porcentaje de seres humanos que sí aceptan, escuchan y fomentan a que compartir tu decisión abiertamente, sin ningún tipo de problemas, objeciones ni burlas y por sobre todo, la respetan. Pero lamentablemente, son los menos y aspira más allá de que si a la persona que lo comunica le importa o influye la opinión o no. 

Con esto no se pretende hacer un comentario o exposición más acerca de lo que es o no el vegetarianismo, vegetariano, ovolactovegetariano, veganismo o vegano. Toda esa información, conceptos y concepciones se pueden encontrar en centenares de páginas webs, libros o textos fundamentados con información detallada. Lo que se pretende, y en este caso, lo que yo pretendo, es saber por qué y qué es lo que hace tan anormal y descabellado para algunos tomar este tipo de decisiones para nuestras vidas... ¿no sería más fácil (en este orden) escuchar, aceptar, informarse debidamente y no de la boca de la vecina, experimentar y después exponer su opinión? 


Es sólo una duda que tengo, nada más.